¿Se puede ahorrar con el control de crucero?

Si llevas tiempo conduciendo, seguramente ya hayas probado alguna vez el control de crucero. 

Se trata de un mecanismo de seguridad activa que le da la posibilidad al conductor de fijar la velocidad donde él decida y que esta se mantenga.

De esta forma, quien va al volante puede quitar el pie del acelerador.

Esto es especialmente útil para largos viajes por carreteras con poco tráfico.

Por supuesto, es algo que rara vez se utiliza para conducir en ciudad. Muchas veces está incluso limitado y no se puede usar a menos de 30 km/h. 

¿Cuál fue el primer coche con control de crucero? 

Aunque parezca un invento reciente, la realidad es que el primer coche que tuvo control de crucero fue el Chrysler Imperial… ¡¡¡En 1958!!!

Durante los años siguientes, esta tecnología creada por Ralph Teetor (un ingeniero ciego al que no le gustaba como conducía su abogado) fue muy popular en Estados Unidos. 

Hasta el día de hoy, el sistema ha ido evolucionando y mejorando. Lo normal es que los nuevos coches lo traigan de serie. 

¿Cómo funciona el control de crucero? 

Normalmente, se activa mediante unos botones que se encuentran en el volante, aunque hay coches que lo tienen como una palanca.

A través de estos mandos, podemos definir la velocidad que queremos y activar el control de crucero de nuestro vehículo para que se mantenga. 

Así, podremos soltar el acelerador y ponernos un poco más cómodos.

Para desactivar el control de crucero, podemos hacerlo de tres formas: pisando el embrague, pisando el freno o a través de los botones.

Es un sistema perfecto para ir más cómodo en los viajes largos sin rebasar la velocidad máxima permitida

¿Qué tipos de control de crucero hay? 

Más que tipos de control de crucero, podemos hablar de grados de ayuda o de autonomía. Te explicamos:

 

Control de crucero estándar

El conductor elige la velocidad que quiere y ya puede soltar el acelerador. El coche se mantiene a la velocidad que se ha marcado.

Se puede desactivar este sistema con los botones del volante, pisando el freno o pisando el embrague.

En caso de acelerar, el coche volverá a la velocidad preestablecida en el momento en que se suelte el acelerador. 

Control de crucero adaptativo 

Se diferencia del estándar en que este reduce la velocidad en caso de que nos acerquemos en exceso al coche de delante.

Gracias a los sensores, el control de crucero adaptativo mantiene la distancia de seguridad y nos ofrece un extra de seguridad, llegando incluso a frenar si es necesario.

Sus características hacen que sea útil también para la conducción en carreteras congestionadas, aunque no es recomendable usarlo para conducir en malas condiciones meteorológicas.

Limitador de velocidad

Casi todos los vehículos que tienen control de crucero también tienen la función de limitador de velocidad. 

La diferencia es que, con el limitador de velocidad, el coche nunca superará los km/h que le has marcado por mucho que sigas acelerando. 

Este puede ser de dos formas:

  • Limitador de velocidad activo: por mucho que el conductor acelere, el coche no pasará de la velocidad elegida.
  • Limitador de velocidad pasivo: es meramente informativo. Salta un aviso cuando se sobrepasa la velocidad marcada, pero si el conductor sigue acelerando, la velocidad sigue.

Es el método perfecto para no sobrepasar los límites de velocidad de la vía por la que circulamos.

Limitador de velocidad semiautónomo

Quizás sea un poco aventurado incluirlo dentro de los “tipos de control de crucero”, pero merece la pena mencionarlo.

Este sistema posee todas las funcionalidades de los anteriores y, además, corrige las posibles malas trayectorias del conductor.

De esta forma, en caso de que el conductor se despiste o se quede dormido, este sistema de seguridad modificará la trayectoria para evitar colisiones. 

Además, está capacitado para hacer adelantamientos de forma autónoma y segura.

¿Se puede ahorrar combustible con el control de crucero? 

La respuesta es “sí, pero…”.

Te explicamos: todo depende de la vía por la que circulemos.

En una vía llana y con poco tráfico, podemos llegar a ahorrar bastante. Esto es porque mantenemos la velocidad uniforme y constante, sin acelerar ni frenar.

Mucha gente piensa que esto se puede hacer manualmente, pero la realidad es que por muy buen tacto que tengas con el coche, nunca vas a lograr igualar al sistema.

Por tanto, sí se ahorra con el control de crucero.

¡Pero! (Siempre hay un pero).

En caso de que nos enfrentemos a carreteras con desnivel y más escarpadas, es mejor que lo desactivemos y seamos nosotros quienes tomemos el mando.

Así, el conductor se puede anticipar a lo que la carretera requiere, usando el motor de forma adecuada en la subidas, frenando suavemente en caso de que sea necesario y dejando caer el coche en bajadas.


Últimas publicaciones:

...
Redacción de Contenidos España

Dpto. Contenidos Seguropordias.com

Compártelo en: