Al contratar un seguro de coche, solemos fijarnos en lo típico: precio, condiciones básicas y poco más. Pero un seguro no debería ser solo un trámite para cumplir con la ley, sino algo que te de tranquilidad cuando las cosas se compliquen. Justo por eso, elegir bien las coberturas de tu seguro puede marcar la diferencia entre resolver un problema en minutos… o terminar con un buen dolor de cabeza. Servicios como la asistencia en carretera, la protección ante imprevistos o incluso las coberturas de un seguro por días pueden adaptarse mucho mejor a tu forma de conducir y al uso real que haces del vehículo.

En este artículo te contamos qué coberturas extra merece la pena valorar, cuándo son más útiles y cómo pueden adaptarse a tu forma de usar el coche.

Coberturas extra más recomendadas para tu seguro de coche

Cuando contratas un seguro de coche, normalmente te centras en lo básico: que sea barato y que, si puede ser, incluya algo interesante. Pero con el tiempo te das cuenta de que no todas las pólizas son iguales y que algunas coberturas extra pueden ahorrarte más de un dolor de cabeza.

La clave está en encontrar el equilibrio entre precio y tranquilidad. No se trata de contratarlo todo “por si acaso”, sino de entender cómo usas el coche, qué riesgos corres y qué coberturas se ajustan mejor a ti.

¿Por qué es importante revisar las coberturas de tu seguro?

Parece una pregunta obvia, pero muchos renovamos el seguro sin mirar ni una línea del contrato, casi por inercia. Revisar tus coberturas es muy importante porque tu situación cambia: quizá ahora usas más el coche, haces rutas largas o simplemente te apetece estar más tranquilo.

Una razón clave es evitar sorpresas. Nada da más rabia que tener un problema, llamar a la aseguradora y escuchar ese: “esa cobertura no está incluida en su póliza”. Ese momento en el que se te cae el alma a los pies y te preguntas por qué no invertiste un poco más el día que renovaste.

Además, es muy común que las aseguradoras vayan añadiendo nuevas coberturas o mejorando las existentes. Algunas incorporan asistencia más completa, coberturas tecnológicas para coches modernos, servicios de coche de sustitución más flexibles, entre otras cosas.

Por último, si estás usando coberturas de seguros por días también es importante revisar qué protecciones se incluyen por defecto y cuáles puedes ampliar. Suelen ser seguros más flexibles, sí, pero también más básicos si no activas las opciones adicionales.

Coberturas extra más recomendadas

Frecuencia y tipo de uso del coche

La frecuencia con la que utilizas el coche es importante a la hora de saber qué coberturas necesitas. No es lo mismo usarlo solo para hacer la compra los fines de semana que recorrer 70 kilómetros al día para ir al trabajo. Lo mismo pasa con los trayectos: circular en ciudad no expone tu coche a los mismos riesgos que hacerlo por carretera o por zonas de campo.

Si usas el coche a diario, algunas coberturas casi se vuelven imprescindibles:

  • Asistencia en carretera completa: no la versión básica, sino aquella que te rescata incluso en tu propia casa, que remolca el coche hasta el taller de tu elección y que te ofrece vehículo de sustitución. La asistencia en carretera es una de las coberturas de seguro más valoradas porque, cuando ocurre, ocurre sin avisar: un pinchazo, una batería que dice adiós o un fallo electrónico te pueden fastidiar tu día.
  • Coche de sustitución: si dependes del coche para trabajar, esta cobertura es un must. No todas las pólizas lo incluyen y, cuando lo hacen, suele haber condiciones que conviene revisar. A veces solo te lo dan si el accidente no ha sido culpa tuya; otras, solo en caso de robo o avería grave. Así que a leer la letra pequeña.
  • Cobertura de lunas ampliada: aunque parezca menor, romper una luna es más común de lo que creemos. Piedrecitas, cambios bruscos de temperatura… Las lunas sufren más de lo que pensamos. Y repararlas no es barato.
  • Daños propios o “todo riesgo con o sin franquicia”: si tu coche es relativamente nuevo, tener cobertura de daños propios es un alivio. Incluso con franquicia puede compensar si haces muchos kilómetros.

Si, por el contrario, usas tu coche de manera ocasional, puede que no necesites tantas coberturas permanentes. Quizás en estos casos te interesa contemplar un seguro por días.

Invierte en tranquilidad, no solo en precio

Lo barato sale caro. Sí, es un cliché, pero en seguros se cumple más veces de lo que te crees. Cuando estás ajustando el presupuesto, es tentador elegir la póliza más barata, aunque tenga menos coberturas. Pero el ahorro desaparece en el primer incidente que tu seguro no cubra.

Invertir un poco más al año puede evitarte cientos o incluso miles de euros después. Y, sobre todo, te ahorra disgustos. Porque al final, cuando contratas un seguro, no estás comprando una póliza: estás comprando tu tranquilidad.

Además, recuerda que algunas coberturas no son tan caras como imaginas. La asistencia en carretera, por ejemplo, suele tener un precio muy razonable y puede salvarte en situaciones inesperadas. Lo mismo ocurre con las lunas o el coche de sustitución. Son pequeños extras que suman mucha tranquilidad.

Y si necesitas un seguro por días, recuerda que puedes calcular el tuyo sin compromiso en Seguropordias.com. Podrás personalizar las cobertuas que necesitas y más se adaptan a tu situación.

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