Coches que más averías sufren en verano
AQUÍ PODRÁS LEER:
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¿POR QUÉ AUMENTAN LAS AVERÍAS EN VERANO?
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SOBRECARGA DEL AIRE ACONDICIONADO
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VIAJES LARGOS Y CONDUCCIÓN MÁS EXIGENTE
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COCHES QUE MÁS AVERÍAS SUFREN EN VERANO SEGÚN ESTADÍSTICAS
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AVERÍAS MÁS COMUNES DURANTE LOS MESES DE CALOR
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FALLOS EN LA BATERÍA POR TEMPERATURAS EXTREMAS
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SOBRECALENTAMIENTO DEL MOTOR Y DEL AIRE ACONDICIONADO
Todos estamos esperando que empiecen las vacaciones. Es una de las épocas más esperadas del año, con escapadas de fin de semana, viajes por carretera y mucho tiempo al volante para disfrutar del buen tiempo. Pero también es una de las estaciones más difíciles para los vehículos. Las altas temperaturas y los trayectos largos provocan que aumente notablemente el número de averías de coche durante estos meses.
Muchos conductores creen que los problemas con el coche aparecen principalmente en invierno debido al frío, pero la realidad es que el calor también pone a prueba nuestros vehículos. De hecho, durante los meses de verano es habitual que los talleres reciban un mayor número de automóviles con incidencias relacionadas con la batería, el sistema de refrigeración o el aire acondicionado.
Aunque cualquier coche en verano puede sufrir fallos cuando las temperaturas se disparan, algunos modelos y vehículos con ciertos años de antigüedad suelen ser más propensos a experimentar averías. El calor extremo, unido a los desplazamientos largos y a una mayor exigencia mecánica, incrementa las posibilidades de sufrir contratiempos en carretera.
En este artículo te contamos qué coches sufren más averías en verano, cuáles son los problemas con el coche más habituales durante esta época del año, por qué aumentan las averías de coche cuando suben las temperaturas y qué medidas puedes tomar para evitar que tu coche en verano te dé más de un disgusto durante las vacaciones.
¿Por qué aumentan las averías en verano?
Las condiciones propias del verano someten a los vehículos a un esfuerzo extra. El calor afecta directamente al funcionamiento de numerosos sistemas mecánicos y eléctricos, mientras que el incremento de desplazamientos multiplica las posibilidades de que aparezcan problemas que durante el resto del año pasan desapercibidos.
Además, muchos conductores utilizan el coche en verano de forma más exigente, realizando viajes largos cargados de equipaje y circulando durante horas bajo temperaturas muy elevadas.
Sobrecarga del aire acondicionado
Todos sabemos que uno de los elementos más castigados durante el verano es el aire acondicionado. Cuando las temperaturas superan los 30 o 35 grados, este sistema puede funcionar prácticamente sin descanso durante todo el trayecto.
El uso continuado provoca un mayor desgaste de componentes como el compresor, los ventiladores o los conductos del sistema de climatización. Si existe una pequeña fuga de gas refrigerante o algún elemento presenta desgaste previo, es muy probable que el problema termine manifestándose durante los meses de calor.
Además, cuando el aire acondicionado no funciona correctamente, muchos conductores aumentan la potencia de refrigeración para compensar la pérdida de rendimiento, generando aún más estrés sobre el sistema.
Viajes largos y conducción más exigente
Las vacaciones suelen traducirse en cientos o incluso miles de kilómetros adicionales. Los desplazamientos prolongados someten al coche a un esfuerzo constante durante varias horas seguidas.
El motor trabaja a temperaturas más elevadas, los neumáticos soportan una carga superior debido al equipaje y el sistema de refrigeración debe mantener el funcionamiento óptimo del vehículo durante trayectos mucho más extensos que los habituales. Vamos, que tenemos al pobre coche en verano estresado.
A esto hay que añadir factores como los atascos en operaciones salida, las pendientes pronunciadas en zonas de montaña o las largas jornadas de conducción bajo un sol intenso. Todo ello aumenta significativamente el riesgo de sufrir una avería.
Coches que más averías sufren en verano según estadísticas
Los coches que más averías suelen sufrir en verano son los que ya tienen unos cuantos años encima. A partir de los 10 años, es normal que algunas piezas estén más desgastadas y tengas más posibilidades de tener problemas con el coche.
También suelen dar más problemas los vehículos que apenas se utilizan durante el año y que, de repente, tienen que enfrentarse a largos viajes en vacaciones. Si además el mantenimiento no está al día, el riesgo aumenta todavía más.
Los coches que pasan muchas horas aparcados al sol también son más vulnerables, ya que las altas temperaturas afectan a elementos como la batería, las gomas o algunos componentes electrónicos. Incluso los coches híbridos y eléctricos pueden notar los efectos del calor, especialmente en el rendimiento de sus baterías.

Averías más comunes durante los meses de calor
Cuando llega el verano, algunos problemas mecánicos aparecen con mucha más frecuencia que otros. La mayoría están relacionados directamente con los efectos que las altas temperaturas tienen sobre los componentes del vehículo y facilitan que podamos tener problemas con el coche.
Fallos en la batería por temperaturas extremas
Aunque muchas personas asocian los problemas de batería al invierno, el calor intenso también puede ser muy perjudicial. De hecho, las altas temperaturas aceleran las reacciones químicas internas y favorecen el deterioro de los componentes de la batería.
Cuando el vehículo permanece estacionado durante horas bajo el sol, especialmente en zonas donde se superan los 35 grados, la batería puede sufrir una pérdida progresiva de capacidad.
Los síntomas suelen aparecer de forma gradual. El motor tarda más en arrancar, las luces pierden intensidad o algunos sistemas eléctricos comienzan a funcionar de forma irregular.
Las baterías que ya tienen varios años son especialmente vulnerables durante esta época. En muchos casos, una batería aparentemente funcional durante la primavera puede dejar de responder precisamente en mitad de las vacaciones.
Por esta razón, los expertos recomiendan revisar su estado antes de emprender viajes largos. Una comprobación sencilla en un taller puede evitar quedarse inmovilizado en el momento menos oportuno.
Sobrecalentamiento del motor y del aire acondicionado
El sobrecalentamiento del motor es una de las averías de coche más temidas durante el verano. Cuando el sistema de refrigeración no funciona correctamente, la temperatura del motor puede elevarse rápidamente hasta niveles peligrosos.
Entre las causas más habituales se encuentran los bajos niveles de líquido refrigerante, radiadores obstruidos, ventiladores defectuosos o bombas de agua deterioradas. Cualquiera de estos problemas puede impedir que el calor generado por el motor se disipe adecuadamente.
Es importante prestar especial atención al indicador de temperatura del cuadro de instrumentos. Si la aguja supera los niveles normales o aparece un aviso de sobrecalentamiento, lo más recomendable es detener el vehículo cuanto antes en un lugar seguro.
El aire acondicionado también puede verse afectado por las altas temperaturas. Cuando el sistema trabaja al límite durante muchas horas, es posible que pierda capacidad de enfriamiento o deje de funcionar completamente.
Las fugas de gas refrigerante, los fallos del compresor o los problemas eléctricos suelen ser los responsables de estas averías. Aunque en un primer momento puedan parecer simples molestias relacionadas con el confort, en realidad pueden aumentar el cansancio del conductor y hacer que los viajes resulten mucho más incómodos.
Es por eso que realizar una revisión preventiva antes del verano es una de las mejores inversiones para mantener el coche en buen estado y reducir las posibilidades de sufrir una avería de coche inesperada.
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