Tipos de maquinaria agrícola: cuáles existen y para qué sirven
AQUÍ PODRÁS LEER:
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¿QUÉ SE CONSIDERA MAQUINARIA AGRÍCOLA?
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TIPOS DE MAQUINARIA AGRÍCOLA MÁS UTILIZADOS
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TRACTOR AGRÍCOLA
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COSECHADORA
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MOTOCULTOR
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REMOLQUE AGRÍCOLA
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SEMBRADORAS Y PLANTADORAS
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PULVERIZADORES AGRÍCOLAS
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¿CÓMO ELEGIR ENTRE LOS DIFERENTES TIPOS DE MAQUINARIA AGRÍCOLA?
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SEGURO TEMPORAL PARA MAQUINARIA AGRÍCOLA
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COMPRA DE MAQUINARIA AGRÍCOLA DE SEGUNDA MANO
La mecanización ha transformado la forma de trabajar en el campo. Gracias a los diferentes tipos de maquinaria agrícola, tareas como preparar el terreno, sembrar, aplicar tratamientos, recolectar o transportar productos pueden realizarse con mayor rapidez, precisión y seguridad.
La maquinaria agrícola comprende un conjunto muy amplio de vehículos, máquinas y equipos diseñados para desarrollar trabajos agrarios. Dentro de esta categoría encontramos máquinas autopropulsadas, como los tractores y las cosechadoras, pero también remolques, equipos remolcados y aperos que necesitan conectarse a otra máquina para funcionar.
El tractor suele considerarse el principal vehículo agrícola utilizado en el campo, aunque cada explotación puede necesitar máquinas diferentes según el cultivo, la extensión del terreno y las labores que deban realizarse.
¿Qué se considera maquinaria agrícola?
La normativa distingue diferentes clases de vehículos y equipos agrícolas, entre ellos los tractores, motocultores, tractocarros, máquinas agrícolas automotrices, portadores, remolques y maquinaria remolcada. También existen máquinas suspendidas que se acoplan al vehículo tractor.
Por tanto, no toda la maquinaria agrícola tiene que disponer de un motor propio. Algunas máquinas se desplazan por sus propios medios, mientras que otras necesitan ser arrastradas, empujadas o accionadas por un tractor.
También deben diferenciarse los vehículos agrícolas de los aperos. Los aperos son útiles sin motor concebidos para realizar labores concretas, como arar, cultivar, nivelar o preparar el terreno.
Tipos de maquinaria agrícola más utilizados
La elección de una máquina depende del trabajo que se quiera realizar. Estas son algunas de las categorías más habituales en las explotaciones agrícolas.
Tractor agrícola
El tractor es probablemente el vehículo agrícola utilizado en el campo con mayor frecuencia. Su principal función es proporcionar fuerza de tracción y potencia para mover remolques, arrastrar máquinas o accionar diferentes aperos.

Su diseño le permite desplazarse por terrenos irregulares y trabajar en condiciones en las que otros vehículos tendrían dificultades. Dependiendo de su tamaño y potencia, puede utilizarse para:
- Arrastrar arados y cultivadores.
- Transportar remolques.
- Accionar sembradoras.
- Mover equipos de pulverización.
- Preparar y nivelar el terreno.
- Trabajar con desbrozadoras o trituradoras.
Muchos tractores incorporan un enganche de tres puntos o enganche tripuntal, mediante el cual pueden elevarse, bajarse y controlarse los aperos. También pueden disponer de una toma de fuerza que transmite potencia desde el tractor hasta la máquina conectada.
Dentro de los tipos de maquinaria agrícola, el tractor destaca especialmente por su versatilidad, ya que una misma unidad puede realizar numerosas tareas cambiando el apero utilizado.
Cosechadora
La cosechadora es una máquina diseñada para recolectar cultivos de manera rápida y mecanizada. Actualmente, muchas cosechadoras son autopropulsadas, por lo que no necesitan ser arrastradas por un tractor.

Las cosechadoras de cereales pueden realizar varias operaciones durante una misma pasada:
- Cortar el cultivo.
- Separar el grano de la planta.
- Limpiar el producto recolectado.
- Almacenar temporalmente el grano.
- Descargarlo posteriormente en un remolque.
Existen modelos adaptados a diferentes productos, como cereales, maíz, arroz, uva, aceitunas, patatas o cultivos forrajeros. Por eso, dentro de esta categoría encontramos máquinas con diseños y sistemas de recolección muy distintos.
Su principal ventaja es que permite reducir considerablemente el tiempo de cosecha y trabajar sobre grandes extensiones de terreno.
Motocultor
El motocultor es una máquina agrícola autopropulsada, normalmente de un solo eje, que suele manejarse a pie mediante unas manceras. Algunos modelos pueden incorporar un asiento o conectarse a un remolque que permita al conductor ir sentado.

Su tamaño compacto hace que sea especialmente práctico para:
- Pequeños terrenos.
- Huertos.
- Invernaderos.
- Parcelas estrechas.
- Zonas donde un tractor no puede maniobrar.
El motocultor puede equiparse con fresas, arados, segadoras, sembradoras, remolques y otros aperos. Aunque su potencia es inferior a la de un tractor convencional, ofrece una solución económica y manejable para trabajos de menor escala.
La normativa lo incluye dentro de los vehículos agrícolas autopropulsados y contempla que algunos puedan conducirse desde un asiento incorporado a un remolque, una máquina agrícola o un bastidor auxiliar.
Remolque agrícola
El remolque agrícola es un vehículo especial de transporte construido para ser arrastrado por un tractor, motocultor, portador o máquina agrícola automotriz. A diferencia del tractor o la cosechadora, no dispone de un sistema propio de propulsión.

Se utiliza principalmente para transportar:
- Productos recolectados.
- Semillas.
- Fertilizantes.
- Herramientas.
- Pacas de paja.
- Materiales y suministros.
Según su tamaño y características, puede incorporar sistemas de frenado, suspensión, descarga basculante o laterales desmontables.
Es importante no sobrepasar su capacidad de carga y comprobar que el vehículo tractor pueda arrastrarlo con seguridad. Además, determinados remolques y máquinas agrícolas remolcadas deben llevar su correspondiente placa de matrícula posterior.
Sembradoras y plantadoras
Las sembradoras permiten distribuir las semillas sobre el terreno con una profundidad y separación controladas. Su uso favorece una siembra más uniforme y reduce el desperdicio de producto.

Existen sembradoras diseñadas para cereales, maíz, girasol y otros cultivos. Las plantadoras, por su parte, se emplean para colocar plantas, tubérculos o semillas de mayor tamaño siguiendo una distribución concreta.
Normalmente funcionan conectadas a un tractor y pueden ser suspendidas, semisuspendidas o remolcadas.
Pulverizadores agrícolas
Los pulverizadores se emplean para aplicar productos líquidos sobre los cultivos. Pueden utilizarse para distribuir tratamientos fitosanitarios, fertilizantes líquidos u otras soluciones necesarias para el mantenimiento de la explotación.

Existen equipos manuales, suspendidos, remolcados y autopropulsados. Al escogerlos deben valorarse aspectos como la capacidad del depósito, la anchura de trabajo, el tipo de boquilla y la precisión de aplicación.
El manejo de estos equipos exige respetar las instrucciones del fabricante y aplicar las medidas de seguridad correspondientes.
¿Cómo elegir entre los diferentes tipos de maquinaria agrícola?
Antes de adquirir una máquina es recomendable analizar las necesidades reales de la explotación. Una maquinaria demasiado pequeña puede reducir la productividad, mientras que un equipo sobredimensionado puede generar un coste innecesario.
Conviene valorar:
- La extensión del terreno.
- El tipo de cultivo.
- La frecuencia de uso.
- La potencia necesaria.
- La compatibilidad con otros aperos.
- El consumo y mantenimiento.
- La disponibilidad de repuestos.
- La facilidad de maniobra.
- El presupuesto disponible.
También es importante calcular los gastos posteriores a la compra, como mantenimiento, reparaciones, combustible, almacenamiento, inspecciones y seguro.
Seguro temporal para maquinaria agrícola
Los vehículos agrícolas pueden necesitar cobertura para circular o utilizarse en determinadas circunstancias. La legislación establece la obligación de mantener un seguro de responsabilidad civil para los vehículos a motor con estacionamiento habitual en España en los casos contemplados legalmente.
Cuando la necesidad de uso es puntual, Seguropordias.com permite contratar un seguro temporal para tractores, motocultores, cosechadoras y remolques agrícolas desde 1 hasta 28 días. La póliza básica incluye responsabilidad civil y otras garantías recogidas en sus condiciones.
Puede ser una solución para pasar la ITV, trasladar una máquina recién comprada, realizar una gestión administrativa o cubrir temporalmente un vehículo mientras se tramita una póliza anual.
Compra de maquinaria agrícola de segunda mano
Comprar una máquina usada puede reducir la inversión, pero es necesario revisar su estado antes de firmar la operación.
Comprueba especialmente:
- Las horas reales de trabajo.
- El estado del motor y la transmisión.
- Las posibles fugas.
- Los neumáticos.
- El sistema hidráulico.
- La toma de fuerza.
- El mantenimiento realizado.
- La documentación del vehículo.
- La existencia de cargas o reserva de dominio.
Cuando sea posible, realiza una prueba de funcionamiento y solicita la ayuda de un profesional que conozca ese tipo de máquina.
En los vehículos agrícolas también puede ser necesario comprobar su situación en el Registro Oficial de Maquinaria Agrícola o ROMA. Este registro incluye, entre otras categorías, tractores, motocultores, maquinaria autopropulsada, remolques y maquinaria agrícola remolcada.
Tras firmar el contrato de compraventa, el comprador debe tramitar el cambio de titularidad en un plazo máximo de 30 días. La DGT también recomienda verificar previamente que el vehículo pueda transferirse y que no tenga limitaciones pendientes.
Conocer los principales tipos de maquinaria agrícola y la función de cada máquina permite elegir mejor el equipo necesario. Desde el tractor hasta la cosechadora, el motocultor o el remolque, cada vehículo cumple una labor concreta y contribuye a que el trabajo agrícola sea más rápido, preciso y eficiente.
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